Historia y origen de nuestra empresa y nombre.
Los principios de nuestra empresa alcanzan la década de los 1920, cuando nuestro abuelo Antoni Komorowski junto a su familia se trasladaron desde otra parte de Polonia y compraron 20 hectáreas de tierra con la intención de dedicarlos a la agricultura. Tras el paso de los años, la granja amplia su área, cambiando de tipos de explotación, modernizó sus métodos de producción y continuamente mejoraba su calidad.
En la actualidad, la empresa está dirigida por la tercera generación. Sus dueños son los hermanos Ireneo y Adán. Al examinar toda la historia de su funcionamiento, no es difícil observar que uno de los cambios más importantes de la explotación fue la decisión de plantar en el año 1984 por uno de los hermanos – Ireneo – matorrales del arándano alto. Simultáneamente, estos fueron los primeros ejemplares de la planta que fueron traídos a Polonia.
El segundo gran cambio fue la compra en el año 1996 por parte del segundo de los hermanos – Adán – de plantas de fresa. Tras el paso del tiempo y debido a cambios y transformaciones en el mercado, para satisfacer la creciente demanda, el cultivo de estos frutos terminó dominando a otras explotaciones que se daban en la granja.
En armonía con la naturaleza
Nuestras prioridades no se limitan a la más alta calidad de los frutos y una creciente eficiencia en la producción, sino llevar nuestra granja con la más profunda simbiosis con el medio ambiente. Estos objetivos fueron puestos en práctica tan pronto como nos fueron posibles. Esta apuesta viene especialmente desde nuestra dedicación a nuestras tradiciones y el respeto al lugar que desde tantos años nos da a nuestra familia espacio para vivir y crecer. Llevar nuestra plantación de acuerdo con lo natural nos trae mucha satisfacción, y esta nos compensa con creces cada día.
Con el fin de alcanzar nuestros objetivos de un desarrollo sostenible…
Minimizamos el uso de energía eléctrica, la cual gracias a las inversiones realizadas obtenemos desde fuentes de energía renovable en la forma de paneles fotovoltaicos.
Continuamente aumentamos la cantidad empleada de fertilizantes orgánicos y diversos tipos de mantillos utilizados en detrimento de fertilizantes químicos.
El agua que utilizamos para regar las plantaciones proviene íntegramente de embalses de retención, que luego sometemos a un proceso de depuración.
Realizamos periódicamente análisis de suelo y agua para garantizar el equilibrio del ecosistema.
Modernizamos constantemente nuestra maquinaria, gracias a lo cual reducimos constantemente las emisiones de dióxido de carbono.
Aumentamos la proporción de agentes biológicos de acuerdo con el programa de protección del medio ambiente.
Recogemos y almacenamos fruta en envases de madera biodegradables y ecológicos.
Respetamos a los insectos polinizadores y posponemos toda actividad que pueda dañarlos o alterar su funcionamiento una vez que terminan su labor polinizadora, lo que ha hecho que los apicultores estén muy dispuestos a compartir sus colmenas con nosotros durante décadas mientras las plantas de la plantación florecen.
Adicionalmente, la granja de los hermanos Komorowski está situada junto a zonas forestales, lo que influye positivamente en la calidad del aire en que maduran nuestras bayas.